logo


Modelo de desarrollo sostenible

En esta ocasión, nuestro recorrido apunta a la Sierra Centro del país, donde el viajero puede encontrar destinos maravillosos que se enorgullecen de ondear la bandera del desarrollo responsable con la gente y la naturaleza. ¿Cómo debería ser el turismo que el Ecuador necesita? Tungurahua tiene mucho que aportar para responder a esa pregunta.


Texto: Ricardo Cevallos y Rosi Villacrés
Fotos: Ricardo Cevallos

Desde el punto de vista turístico, lo más sobresaliente de Tungurahua es su impresionante red de caminos vecinales en impecable estado y muy bien señalizados. Esto permite que el viajero curioso, interesado en conocer pequeños pueblitos y ver naturaleza en estado puro, pueda recorrer la provincia sin tener que sufrir por vías en mal estado, como ocurre en la mayoría de las rutas secundarias en el país.

Por cierto, quienes no tienen carro pueden encontrar en Ambato buenas opciones de alquiler que fluctúan entre $50 y $80 diarios con kilometraje ilimitado.

Tungurahua es una provincia donde se observa desarrollo no sólo en vialidad, sino también en la educación de su gente y en su nivel de cohesión social. Curiosamente, tal desarrollo no está contrapuesto con la conservación ambiental y cultural; por lo cual podríamos asegurar que Tungurahua goza de un saludable nivel de desarrollo sostenible.

El énfasis de este especial –y de todos los especiales que aparecerán en TRANSPORT durante este año– es el turismo consciente. En estas páginas expondremos lo natural, lo agroecológico, lo social y lo solidario, lo que tiene valor arquitectónico, artesanal y artístico, las rutas menos transitadas y abundante información sobre turismo comunitario.

En el turismo comunitario el hotel es el destino, por tratarse de una operación turística por definición ligada a la comunidad. Adicionalmente, el turismo comunitario es una excelente receta para preservar el entorno natural, para aumentar la autoestima de una comunidad y, por ende, para el rescate de su patrimonio cultural. Por tanto está muy en línea con los principios del turismo consciente que buscamos incentivar.

 

Ambato y su Parque de la Familia

La fisionomía de Ambato ha mejorado en los últimos años, con la regeneración de algunos parques y de su área urbana. Otro espacio extremadamente interesante, pero poco conocido, está a 20 minutos del centro de la ciudad y se llama el Parque Provincial de la Familia, cuyas 55 hectáreas ostentan un bien merecido título de parque ecológico.

La flora existente es mayoritariamente nativa, con un área de árboles frutales y una extensa granja agroecológica usada con fines didácticos para demostrar el cultivo responsable de la tierra. Además, posee 3.000 m2 de agua con una doble finalidad: exhibirse en bellos estanques y emplearse en el riego de los cultivos.

Dentro de la construcción de este parque, obra del Consejo Provincial de Tungurahua, se tomaron en cuenta tres elementos claves: el bosque, las áreas verdes abiertas y el agua, ingredientes que han permitido, por ejemplo, crear hábitats para las aves y animales de la zona, y contribuir al conocimiento de los visitantes y su valoración hacia los escenarios naturales.

En camino al parque está la parroquia Pinllo, cuyas panaderías producen el mejor pan de la ciudad, según los ambateños. Tomando en cuenta la deliciosa fama del pan de Ambato, esto equivale a decir que el pan de Pinllo es bueno entre los buenos. Un lugar emblemático es la panadería de Amparito Bonilla, donde se elabora un pan artesanal y en horno de leña que por su textura y sabor no merece otro adjetivo que «extraordinario».

 

Quillán, la historia de dos pueblos

Esta agradable zona abrazada por las montañas es un ejemplo de las bondades del turismo comunitario. Es un hermoso valle ubicado en la cuenca del río Culapachán, a tan sólo 2.200 msnm; es un valle abrigado.

El río divide a Quillán en dos partes: aquella que pertenece al cantón Ambato y la del cantón Píllaro. El turismo comunitario ha llegado únicamente a la zona de Píllaro, y es notorio ver cómo el nivel educativo y de preservación ambiental de ese Quillán pillarense le lleva gran ventaja a su contraparte de Ambato, pese a estar separados sólo por un fino río.

En Quillán de Píllaro funcionan 16 microemprendimientos turísticos manejados por las familias locales, lo que permite al visitante tener una interesante diversidad de actividades. Hay restaurantes, senderos guiados, una tarabita y puestos de artesanías, entre otros negocios.

La quinta ecoturística María Soledad es un restaurante que sirve alimentos de su propia producción agroecológica certificada por la Prefectura y que, con la ayuda de dos chefs, prepara platillos originales, orgánicos, de excelente sabor y con precios increíblemente cómodos.

 

Puntzan, el canopy más largo de Baños
 

En las proximidades de Baños está San Antonio de Puntzan, un caserío en las faldas del volcán Tungurahua con gran belleza natural. Aquí se encuentra la finca Puntzan, manejada por su carismático dueño, don Silvio Palacios.

La principal actividad de esta paradisiaca finca es la crianza de truchas, aunque recientemente los hijos de don Silvio han arrancado con un proyecto de canopy, pero no cualquiera: ellos poseen el canopy más largo de Baños.

Con dos kilómetros de longitud, la atracción combina senderos con seis sobrevuelos en cables elevados y la proximidad de una espectacular cascada (foto). Además, ofrecen excursiones guiadas a la cercana zona de amortiguamiento del Parque Nacional Sangay.

Su proyecto de turismo familiar incluye la opción de hospedaje a $5 por persona, incluido el desayuno. Puntzan está en el km 3 de la vía a Runtún. El canopy cuesta $15.

Si en Punzan está el canopy más largo, en San Martín está el más «adrenalinoso» ($25, incluye transporte desde Baños). En este sitio, ubicado en la carretera vieja a Ambato en la vía a Lligua, la inclinación del cable es tal que permite alcanzar velocidades de hasta 100 km/h, lo cual es posible también por su extensión de 850 metros.

Parte de la excursión incluye cruzar un cañón en un puente estilo tibetano y hacer una escalada con cables. Para llegar a este lugar es preciso contratar el servicio en una operadora en Baños. En YouTube el video «The best canopy» se puede ver el canopy de San Martín.

Informes: Canopy de Puntzan www.puntzancanopy.com; canopy San Martín (03) 274-1282.

 

Baños, un sinfín de atractivos

La ya conocida ruta de las cascadas en Baños puede ser recorrida en tradicionales chivas, con precios que van desde $1 hasta $5 por persona. No queda claro el criterio para las variaciones en el precio, pero parece tener algo que ver con las comisiones que negocian las chivas con las atracciones donde consumen los turistas.

Lo nuevo aquí es que ahora pueden hacerse tours de cascadas en bus de dos pisos ($6), donde la experiencia de pasar por los impresionantes túneles en la ruta rememora la época en que los ecuatorianos viajábamos en los techos de los buses.

La misma agencia que opera los tours de dos pisos organiza city tours, también en el bus de dos pisos, que terminan en la llamada Casa del árbol (foto), un impresionante mirador en el caserío de Runtún donde el respetado «vigía» del volcán Tungurahua, Carlos Sánchez, tiene su vivienda en un árbol desde donde cuelga un larguísimo columpio.

Bajar en bicicleta por la ruta de las cascadas sigue siendo un atractivo imposible de perderse en Baños; el precio estándar de todas las agencias es $6 por bicicleta. Abajo hay camiones que cobran $2 por el viaje de subida.

El Parque Agroecológico es la más reciente novedad en Baños, con jardines, huertos, cinco kilómetros de senderos, miradores, dos acuarios y una granja agroecológica.

Cabe mencionar también Pondoa, una localidad en los alrededores donde se practica el turismo comunitario. Aquí pueden conseguirse caballos o bicicletas para recorrer los caminos del Tungurahua.

Informes de los tours en bus de dos pisos: www.chebastour.com

 

Pelileo del jean y Cevallos de las frutas

El cantón Cevallos está preparándose para vivir una nueva transformación en su vida diaria a propósito de la reciente reinauguración de su estación de tren. Tal como ocurrió hace 100 años, con la inauguración de la línea férrea transandina, cuando Cevallos pasó de ser una pequeña localidad para convertirse en la tercera estación más importante del Ecuador, hoy sus habitantes viven con expectativa su renovado potencial como atractivo turístico.

Este cantón está ubicado al suroriente de la ciudad de Ambato. Fue asentamiento de la cultura Panzaleo, de la que se han hallado objetos arqueológicos de cerámica en la zona de Andignato-Pachanlica. Entre los atractivos de esta zona están la cascada de Jujún, y una inusual abundancia de huertos frutales, como fresas (foto), manzanas, peras, capulíes y tomates de árbol, que se conjugan con árboles frutales literalmente en todas partes.

El cantón Pelileo es ya conocido por la elaboración de jeans. Quizás podría mencionarse como novedad el renovado entusiasmo de sus habitantes por el actual boom de esta actividad como consecuencia de las restricciones gubernamentales a la importación de prendas de vestir chinas. También cabe mencionar que la ropa que se vende en Pelileo ha tenido ciertamente una evolución y cada vez tienen diseños más finos. Es de lamentar, sin embargo, que usen etiquetas de marcas internacionales en lugar de esforzarse en posicionar sus propias marcas.

 

Salasaka, 100% indigena

Dentro del cantón Pelileo está la parroquia Salasaka, donde habitan aproximadamente 12.000 personas de la nacionalidad salasaka que, según cuenta la tradición, fueron trasladados desde Bolivia por los Incas.

Actualmente, el centro salasaka se ha trasladado a la cabecera parroquial, pero tradicionalmente éste se encontraba en la comunidad de Chilcapamba, que es donde todavía se realiza la celebración del Inti Raymi.

Adentrarse en la cultura salasaka resulta interesante porque ha logrado mantener sus tradiciones casi intactas, como evidencian sus trajes y sus telas manufacturadas manualmente, llenas de simbolismos de su entorno natural y mitología.

En Salasaka hay dos operaciones turísticas que, más que comunitarias, podrían llamarse familiares. El hostal Runa Huasi ($14 por persona) es una acogedora cabaña que organiza tours por la Ruta de los Wakas, o lugares sagrados incas, además de charlas sobre la cultura tradicional salasaka y sus plantas medicinales, y para aprender a elaborar champú artesanal o a usar los telares tradicionales. Informes: www.hostalrunahuasi.com

El hostal Indi Huasi ($40 por persona, incluye alimentación y excursiones) es manejado por Francisco Masaquiza, un gran conocedor de la cultura salasaka que atiende personalmente a sus huéspedes y ofrece también tours vivenciales como caminatas a sitios sagrados, baños con plantas medicinales y el Rupi Armana (baño de sol en cascadas), entre otros.

Informes: http://indi-wasi.blogspot.com

Cunugyacu, en las faldas del Chimborazo

En la Reserva de Producción Faunística Chimborazo, en la ruta entre Ambato y Guaranda, queda Cunugyacu, una comunidad indígena donde se practica el turismo comunitario.

El sitio queda muy cerca del glaciar del volcán y su cercanía lo vuelve majestuoso, impresionante. Se trata de un páramo con casas distanciadas entre sí; es un sitio ideal para meditar o para sentirse en la cima del mundo, con ese silencio sepulcral propio de los páramos.

Las cabañas son inusualmente cómodas, muy bien mantenidas y limpias, hasta tienen calefacción. El sitio está a 4.200 msnm, de manera que conviene aclimatarse antes de emprender cualquier actividad. Se realizan cabalgatas y caminatas a lagunas y cascadas, escalada a los volcanes Chimborazo y Carihuayrazo. Las excursiones cuestan entre $25 y $50 por persona y la tarifa por el hospedaje es de sólo $10 por persona.

Contacto: 09 9000-7748 y 09 8906-3884.

 

San José de Poaló, puerta de los Llanganates

Es una pequeña población en el cantón Píllaro, ubicada en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Llanganates. Allí, la comunidad se ha organizado para realizar un proyecto de turismo comunitario que consiste en ofrecer hospedaje, alimentación y visitas guiadas a los Llanganates, cordillera que se caracteriza por tener un clima muy extremo e impredecible.

Poaló es famoso por ser el punto de partida del famoso «Derrotero de Valverde», el mapa que durante siglos usaron quienes ingresaron a este inhóspito lugar en busca del mítico tesoro de Atahualpa.

La plaza central de Poaló es muy original, pues todas las casas cercanas lucen pintadas con motivos alegóricos al estilo de vida de sus habitantes, y adornadas con diversos artefactos reciclados usados como maceteros y objetos de ornato.

El poblado cuenta con su propia empresa de turismo comunitario, que posee un comedor, un pequeño museo con herramientas agrícolas y venden mermelada de arándano y dulce de leche de producción local. Tienen algunos huertos agroecológicos y piensan montar uno en la plaza central.

Dentro de sus paseos ofrecen una ruta agroturística a través de huertos familiares, los murales en los alrededores de la plaza central (allí cuentan sus leyendas y tradiciones), el museo agrícola, y los talleres de emprendimiento ($10-14, dependiendo del número de personas).

Otra ruta apunta al mirador El Cóndor, que comprende la visita a una formación natural llamada las Cuevas de Curiucto, a la laguna de Pisayambo (en los Llanganates), al mirador El Cóndor y sus cinco lagunas ($15-20).

La ruta «Lagunas y sus misterios» dura dos días e incluye visitas a unas tilas, o entierros incaicos ($55-80). Finalmente, la «Ruta de la Ciudad Perdida» dura 6 días y llega hasta la cumbre de los Llanganates a 4.571 msnm ($500). Informes: www.proyectopoalouniandes.org.

Los tesoros de Tungurahua, empaquetados

Baños de Agua Santa a menudo capta la mayor atención turística en la provincia, por lo cual la Prefectura local promueve rutas que incluyen a todos los cantones.

Danilo Arostegui, coordinador del Comité de Turismo del Gobierno Provincial de Tungurahua, es el encargado de coordinar la ejecución de las acciones comprendidas en la Estrategia Provincial de Turismo, la cual fue elaborada por la Prefectura en los años 2008 y 2009.

«En ese tiempo realizamos 25 talleres participativos en los nueve cantones. Así conocimos la realidad local y, según ese conocimiento, elaboramos las proyecciones en líneas estratégicas, proyectos y acciones en cada uno de los cantones a nivel provincial y a nivel regional», indica Arostegui sobre ese trabajo que dio como resultado la elaboración de ocho rutas para viajeros.

«Siempre se ha hablado de una realidad turística exclusivamente en Baños de Agua Santa, que es nuestro principal destino, y en Ambato, como polo turístico comercial. Pero el resto de cantones fueron descubriendo varios atractivos y fueron encaminándose a la actividad turística», agrega el funcionario, quien a continuación detalla varios de los atractivos promovidos en los ocho caminos provinciales que están promoviendo.

Baños de Agua Santa, capital del turismo de aventura, no está incluida por tratarse de un destino ya posicionado, en el cual se trabaja independientemente para desarrollar el agroturismo.

 

Cantón Ambato

La capital conserva varios atractivos que conforman parte de su riqueza cultural, gastronómica y artesanal. Estos se incluyen en la ruta promovida por el Consejo Provincial de Tungurahua: el parque Montalvo, la Casa y Mausoleo de Juan Montalvo, la Catedral, la Casa del Portal (con vestigios arqueológicos y pinturas), la Quinta Montalvo, cuyes y conejos asados en el sector de Ficoa, la Casa Museo Juan León Mera, el Jardín Botánico Atocha-La Liria, el museo histórico Martínez Holguín, la colada morada del sector de Atocha, el pan de Pinllo, el Parque Provincial de la Familia, artículos de cuero de Quisapincha, la feria del calzado Juan Cajas, mercados Modelo y Central, parroquia Pasa (complejos turísticos, parque central y talleres de camisas) y huertos agroecológicos.

 

Cantón Cevallos

Este fértil territorio se encuentra ubicado en el centro de la provincia de Tungurahua; es reconocido por la producción de calzado, por sus huertos turísticos frutales y por albergar una gran variedad de establecimientos turísticos que ofrecen exquisita gastronomía. Sitios de interés: la estación del tren, el parque y monumento al Trabajador Ferroviario, talleres y tiendas de calzado, gastronomía típica (cuy y conejo asado, hornado y fritada, locales en los alrededores del parque La Madre), huertos el Progreso 1 y 2 (sector de Bellavista) y el huerto de fresas del barrio Primero de Mayo.


Cantón Pelileo

La ruta turística en este poblado, ubicado en la ruta Ambato-Baños, cuenta con los siguientes atractivos: Centro de Turismo Comunitario Jatun Yuyari, el Museo Etnográfico de la Cultura Salasaka, locales de manufactura y venta de jeans, empanadas de tiesto (Asociación 17 de Octubre, centro del cantón), complejo turístico La Moya, parque central de la parroquia Pelileo Grande (cuna de la ciudad), fritada de Pelileo Grande, Valle Hermoso (caseríos con huertos), muebles de madera de la parroquia Huambaló, parapente en el cerro Nitón y el rafting en el río Patate.

 

Cantón Patate

Por sus paisajes, por su clima, por su gente, Patate es un hermoso valle con un aroma a frutas. La ruta turística contiene los siguientes puntos: Museo Iglesia Señor del Terremoto, Pasaje Soria (con obras del artista local Gustavo Mosquera), parque central, arepas y chicha de uva, el parque infantil, flores de la Asociación Quinlata, huertos agroecológicos, cascada de Mundug y el Parque Nacional Llanganates.

 

Cantón Píllaro

Este territorio es uno de los pocos sitios en el mundo tienen el privilegio de poseer una multiplicidad de micro climas a los diferentes pisos ecológicos existentes. Sus atractivos: Granja Agroecolólogica del Gobierno Provincial, máscaras y fiesta de La Diablada Píllareña, Museo Rumiñahui, fábrica de flores secas Prosec Flor, comunidad de Quillán (ecoturismo), fiestas de cantonización (julio), Parque Nacional Llaganates, y senderos en las parroquias Emilio María Terán y Baquerizo Moreno.



Cantón Mocha

Está ubicado en la parte sur occidental, conocido como el «Sendero de tradición y deleite» por sus ancestrales costumbres, su famosa gastronomía y naturaleza envidiable, con cascadas y páramos envolventes. El recorrido recomendado: ruta de la Lava de Carihuairazo (complejo de 4 cascadas formadas a partir de la última erupción del nevado Carihuairazo), Paradero Gastronómico La Estación (sector Mochapata), Paradero Tupac Tambu (en la vía a Pinguilí), iglesia matriz, Parque Central Joaquín Hervas, refugio gastronómico Don Antonio, fiestas patronales de San Juan (del 15 de junio al 8 de julio), mirador Pie de San Juan, cerro Puñalica, cascada El Tingo y la pampa Las Abras (naturaleza y aventura).

 

Cantón Tisaleo

Bajo la mirada celosa del majestuoso Carihuairazo descansa este amable cantón, habitado por gente atenta y dedicada a trabajar la tierra. Sus atractivos son: cerro Puñalica, pampas de Salasaca, helados, lácteos, fritada de Alobamba, turrones (caserío San Juan), fábricas de guitarras y la fiesta del Inga Palla, celebrada en octubre en el parque central (representa la resistencia del pueblo indígena a los españoles)

 

Cantón Quero

Famoso por su capacidad agrícola y artesanal, esta zona es reconocida por ser un lugar de «Verde encanto» y ser el hogar de gente muy cálida y amable. Los atractivos, según el mapa turístico de la Prefectura, son: Monumento al Labrador (en la entrada al cantón Quero), helados y mermelada de uvilla (planta baja del Palacio Municipal), utensilios y adornos de madera (sector El Convento), muebles de madera (sector de San Vicente), hacienda Hipolongo – Cruz De Mayo (en el caserío Cruz de Mayo), parque central, santuario diocesano de Nuestra Señora Del Monte, colchas taurinas, ponchos cobijas y tejidos en telares y el cerro Igualata.

 

Fuente: TransPort edición impresa abril 2013