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Bella por naturaleza

Esta provincia oriental recibe a los viajeros con un cordial ‘alishamuchka’ (bienvenidos), voz quichua que anima nuestro ingreso al destino selvático de más fácil acceso de Sudamérica. Esta visita nos anima a proteger los 129 mil km2 de Amazonía que pertenecen al Ecuador.

Texto: Enrique Herrera
Fotos: Ministerio de Turismo, Dirección de Turismo del Tena, Ricancie y Centro de Rescate Amazónico

La provincia de Napo brinda al viajero una experiencia fascinante llena de sorpresas, climas diferentes, diversidad de flora y fauna, volcanes, glaciares, páramos y, sobre todo, bosques primarios y secundarios pletóricos de vida silvestre, todo aquello encerrado en un exótico territorio de 13.342 km² arrimados a la cordillera de los Andes y a la provincia de Pichincha.

Tal proximidad permite que, partiendo desde Quito, viajar a Napo por la carretera a Baeza sea una experiencia descomplicada pero sorprendentemente mágica a través de exóticos paisajes que llegan a elevarse hasta los 4.200 m.s.n.m. (metros sobre el nivel del mar) para luego descender a los 450 m.s.n.m.

Así arribamos a este territorio de pueblos ancestrales (kichwas amazónicos y waoranis) que llegaron a habitarlo hace cientos o miles de años y que constituyen la base fundamental de la población provincial. A ellos se suman pobladores venidos de muchos rincones del país, lo cual provoca una mezcla de tradiciones costeñas, serranas y otras regiones amazónicas amalgamadas en esta multicultural región selvática.

El ‘vuelo’ de Papallacta descansa en el termalismo

Después de cruzar el límite con Pichincha, a 4.200 m.s.n.m., la primera población de Napo está rodeada por un escenario donde el ave voladora más grande del mundo se levanta en las alturas de los Andes buscando su alimento, mientras en el páramo las familias de campesinos calientan sus casitas de adobe y madera con fogatas de leña para combatir las frías noches a más de 3.500 m.s.n.m.

Buena parte de los 800 habitantes de Papallacta (tierra de las papas, en quichua) alimentan su economía con el paso de transporte terrestre rumbo a las torres petroleras, aunque su mayor fuente de recursos proviene de su calidad como destino de salud y descanso gracias a las aguas termales que brotan de los nevados Antisana (5.758 m.s.n.m.) y Cayambe (5.790 m.s.n.m.).
El mayor complejo dedicado al turismo de salud es el Hotel Spa Termas de Papallacta, resort famoso por poseer toda la infraestructura necesaria para aprovechar las ventajas de las aguas termales, incluidas habitaciones y cabañas con capacidad hasta para seis pasajeros.

Junto a las piscinas de Termas, a una altura de 3.335 m.s.n.m., se encuentra el Centro Interpretativo Exploratorio. La Fundación Terra administra este lugar para ofrecer caminatas por senderos autoguiados y exhibiciones sobre la naturaleza local.
Una alternativa de hospedaje a precio económico es el hostal Coturpa (próximo a la vía a Baeza). Este negocio opera a poca distancia del complejo de termalismo Santa Catalina, el cual es manejado por la comunidad en la calle General Quisquis y Capitán Vela.

Otra opción de termalismo recomendada pertenece a la comuna Jamanco, ubicada cerca de la laguna Papallacta, al oeste del poblado. Aunque es poco conocida, este sitio ofrece una experiencia muy relajante en un entorno natural inmejorable.
Todos estos negocios aprovechan fuentes naturales de agua sulfatada, sódica, cálcica, clorurada y levemente magnésica, sin olor ni color, con sabor levemente salado, que llegan, desde su origen, a temperaturas entre 35 y 70ºC, aunque a las piscinas llega a máximo 40ºC para el disfrute de los visitantes.
Las opciones turísticas en Papallacta se complementan con caminatas, observación de aves, pesca deportiva y, para las almas más aventureras, excursiones de mayor extensión en al Parque Nacional Cayambe-Coca, ubicado entre Pichincha, Imbabura, Napo y Sucumbíos.

Contactos: Termas de Papallacta (02) 256-8989 (Quito), (06) 289-5060 (Papallacta). Hostal Coturpa (06) 289-5000.

Baeza, en la ruta al Amazonas

En la ruta desde Papallacta hasta Baeza el escenario va cambiando dramáticamente. Comienzan a aparecer los bosques y las caídas del agua rumbo el río Quijos. La ruta pavimentada permite descender hacia el Oriente de una manera segura, pasando por el poblado de Cuyuja.

En el trayecto se observan estaciones de bombeo de petróleo que permiten al oro negro tener la fuerza para escalar los Andes camino a Esmeraldas.

Por aquí pasaron los colonizadores españoles en su búsqueda del país de la Canela y El Dorado, que nunca encontraron, pero en esa arriesgada misión náutica desembocaron –el 12 de febrero de 1542– en el río más largo y caudaloso del mundo, el Amazonas.
17 años después, el 6 de marzo de 1559, el capitán Gil Ramírez Dávalos ingresó a la tierra de los Quijos en compañía de 39 hombres en una exploración que derivó el 14 de mayo en la fundación de la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Baeza del Espíritu Santo de la Nueva Andalucía, según consta en su acta original, convirtiéndose en la población española más antigua de la Amazonía del Ecuador.

Baeza quedó asentada sobre el valle del río Quijos, a una altitud de 1.914 m.s.n.m., en el norte de la actual provincia de Napo, con una temperatura promedio de 17ºC.
Acantilados sobre el río Quijos y una corriente seminavegable hacen del sector un paraíso para quienes practican deportes extremos como rafting o escalada en paredes verticales de basalto.

A la llegada a Baeza se ubica la primera y única gasolinera desde la salida de Quito (107 kilómetros); las siguientes están en Archidona (a 68 km) y Tena (a 78 km).

A pesar de ser capital cantonal, Baeza es pequeña, con una sola parroquia. Está dividida en dos sectores (la ciudad antigua y la nueva), conformando un escenario urbano considerado tradicionalmente como lugar de paso, pero que bien vale la pena explorarse para conocer, por ejemplo, el interesante museo ubicado en el ex edificio de Palacio Municipal, en el casco antiguo.
Tal visita ayuda a entender por qué el 16 de mayo de 1995 el Ministerio de Educación declaró a Baeza como Patrimonio Cultural de la Nación, lo cual se reafirma al observar las viviendas de los años 20 asentadas alrededor del parque central, como la ex tenencia política, en la cual sobresalen los balcones diseñados para observar los eventos deportivos, cívicos, sociales y culturales que se concentraban en la plaza pública.

El turismo consciente inspira la visita a la Reserva Etnobotánica Cumandá, ubicada a 5 minutos al norte del poblado, cuya extensión de 36,32 km2 (22,4 protegidos) corresponde a un bosque muy húmedo-pre montano caracterizado por su abundante precipitación.

Caminatas, cabalgatas y la observación de flora y fauna son las actividades más comunes en este hábitat de varias plantas y árboles nativos, por ejemplo, el aliso, aguacatillo, higuerón, motilón, nogal y palma de ramos (en peligro de extinción). En cuanto a fauna, pueden encontrarse iguanas, gallos de la peña, loros, tucanes andinos, pavas de monte, ardillas y cuchuchos andinos.

Otra visita de interés ecológico lleva a la Granja Integral Municipal Quijos (40 km2), emplazada en la urbanización Nueva Andalucía, barrio Los Nogales, al frente del estadio Julio Rodríguez Semper. Allí observamos lombrices, cuyes, chivos, capibaras, dantas y saínos, además de heliconias, palmáceas, epífitas y orquídeas.
El atractivo gastronómico local reposa en varios restaurantes que sirven platos típicos de la región, especialmente a base de truchas y carne. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Restaurant Gina, negocio familiar abierto hace muchos años para atender a pasajeros de buses interprovinciales. También ofrecen hospedaje. Contacto: (06) 232-0471.
  • Restaurant El Viejo, especializado en comida casera con truchas. Contacto: (06) 232-0442.
  • Restaurant Oro Negro, cuyo dueño lo abrió hace más de 30 años como complemento a la gasolinera de su propiedad. Contacto: (06) 232-0016.

El alojamiento es escaso y todos son de administración familiar; aquí algunas alternativas:

  • Hostería-Hacienda Cumandá, muy confortable con restaurante y salones para convenciones; brindan caminatas ecológicas, canopy, observación de aves, cabalgatas, agroturismo y rafting en el río Quijos. Se ubica a cinco minutos de Baeza, en vía a Lago Agrio. Contacto: (02) 224-4862, 330-2040, hosteríahaciendacumanda.com
  • Hostal Residencial Bambú, ubicado en la ruta a Lago Agrio, a poca distancia de Baeza. Recomendado por Lonely Planet. Contacto: (06) 232-9219.
  • Hotel Samay, negocio familiar. Contacto: (06) 232-0170.

El cielo llega a la Reserva Ecológica Antisana

El homónimo volcán activo bautiza a esta zona protegida de 120 mil hectáreas de pajonales (paja brava), hermosas chuquiraguas y, por supuesto, hábitat de mamíferos y aves adaptados a la altura, entre ellos curiquingues (cara-cara), cóndores, zorros, tapires andinos, pumas y el solitario oso de anteojos, entre los más conocidos.

La última erupción del volcán Antisana, en 1801, podría ser la responsable del actual ‘look’ del volcán, que exhibe dos conos unidos estrechamente: el más joven tiene forma de pico volcánico, mientras que el viejo es el antiguo cráter del volcán, erosionado por un antiguo glaciar, convirtiéndose en un valle redondo, sólo abierto por el sur.

Las fumarolas de este gigante formaron varias fuentes de aguas termales (quebrada del Azufre Grande), aprovechadas hoy para el beneficio del turismo.

Más abajo, en dirección oriental, la vegetación se transforma en maravillosas selvas húmedas llamadas bosques lluviosos (rainforest). En este escenario predominan las orquídeas y las bromelias encaramadas en los árboles como «huéspedes», buscando la luz del sol en las alturas.

La zona está poblada con bosques primarios, aquellos que no ha tocado el hombre, donde la tupida vegetación posee tal cantidad de especies arbóreas que es muy difícil encontrar dos árboles de una misma familia a menos de 80 metros de distancia.
Visitar la parte alta de la reserva es sentirse cerca del cielo. Tiene accesos desde Quito, Baeza o Tena, desde donde resulta imprescindible contratar guías especializados para ingresar a esta zona que, por cierto, no posee facilidades de alojamiento, excepto un refugio en la laguna Muertepungo.

Para ingresar se requiere de vehículo todoterreno, ya que el camino por Pichincha es muy escarpado. Otra de sus entradas se encuentra en la llamada cordillera de Guacamayos, ubicada entre Baeza y Archidona (ruta transamazónica ecuatoriana), lugar en donde la carretera se separa sólo algunos metros del Parque Nacional Sumaco, otra área protegida en esta provincia oriental.

Oyacachi, pueblo aislado en las montañas

Esta comunidad indígena del cantón El Chaco vive principalmente del cultivo de truchas, la ganadería y la artesanía (tallados en madera), y poco a poco se han ido insertando en el turismo ya que poseen termas naturales enclavadas en un entorno natural único que va desde el páramo hasta el bosque tropical.
En los páramos habitan los osos de anteojos y otras especies de mamíferos que con suerte y silencio pueden observarse desde la carretera, al igual que también pueden contemplarse el cercano volcán Cayambe, impresionantes cascadas y ruinas dejadas por los ancestros locales.

Los amables habitantes de esta localidad eminentemente indígena se han organizado para la práctica del turismo comunitario y ecológico que tiene sus principales imanes en la exuberante flora y fauna de la Reserva Ecológica Cayambe-Coca, en la cálida acogida de los nativos, en las extraordinarias vertientes de aguas termales medicinales y en el fantástico paisaje natural que brinda la «Tierra del agua», tal como es llamada la zona.

Tales atractivos se fusionan armoniosamente con amplias cabañas que ofrecen hospedaje, abrigo, seguridad y equilibrio natural para la estancia ideal del turista nacional y extranjero.
Las cabañas fueron construidas por la comunidad en madera de aliso bajo condiciones óptimas para su buen funcionamiento; están equipadas con camas de dos plazas, literas, baños confortables con agua caliente y ducha, y preciosos muebles de estilo rústico.

Las cabañas forman parte de un emprendimiento turístico innovador desarrollado por William Parión, comunero muy apreciado que para la construcción de las cabañas contó con la asesoría del Ing. Patricio Campoverde Aguilar, también muy estimado en la comunidad.

Cuenta además con servicio de restaurante y está ubicado a escasos metros de las conocidas termas de Oyacachi. A esta oferta de hospedaje y comida, se suman las caminatas y visitas guiadas a lugares de trascendencia histórica y enorme atractivo turístico, como la cascada Turno Faccha, las ruinas de Maucallacta y el lugar donde en 1591 apareció la famosa Virgen del Quinche, que el mismo William Parión muestra a los huéspedes.

Partiendo desde la cabecera cantonal de El Chaco, para llegar a Oyacachi se toma una vía secundaria que asciende en la montaña. También hay una ruta desde Papallacta a través de un camino de montaña (vehículos 4×4) usado también para la práctica de ciclismo extremo. Esta ruta requiere de un permiso especial otorgado por el Ministerio del Ambiente.
Contacto: (02) 203-1576, (09) 937-5440, patrikcampoverde@yahoo.com

Archidona, bien llamada ‘la Bella’

Viajando desde Baeza, la vía Perimetral Amazónica sube hasta los 1.500 m.s.n.m. en la espectacular cordillera de Guacamayos, al borde del Parque Nacional Sumaco y la Reserva Ecológica Antisana, para bajar hasta los 577 m.s.n.m. Así llegamos a Archidona, ciudad situada a unos 170 km de Quito.

Fundada en abril de 1560, esta urbe se ha convertido en el segundo polo de desarrollo de Napo, con una población de unos 5 mil habitantes, mayoritariamente nativos kichwas del Oriente.

La flamante red de carreteras pavimentadas de la Amazonía invitan a conocer los sectores naturales que han provocado que esta urbe sea bien llamada «la Bella», como el río Misahuallí, uno de los principales afluentes del Alto Río Napo con sus rápidas aguas en constante movimiento.

Otra visita importante nos lleva al caserío Cotundo, a 2 km de distancia, donde la roca se abre profunda para dejarles espacio a las famosas Cavernas de Jumandy.
Las inmensas estalactitas (que caen desde el techo) y estalagmitas (levantadas desde suelo) que se han formado en el tiempo les dan la categoría de anti diluviales.

El visitante puede acceder a ese laberinto mágico de rocas calcáreas permeables, que sorprende con sus formas especiales y caprichosa distribución. El guía es indispensable en esta excursión de unos 1.900 metros de longitud en medio de pasadizos, bóvedas y lagunas de aguas subterráneas, siendo la principal una de 8 metros de diámetro y 4 metros de profundidad que necesariamente debe cruzarse a nado; ¡la experiencia es única! Por ello, se recomienda terno de baño y linternas, aunque los guías contratados suelen llevar algunas extras.

El complejo, que también ofrece piscinas artificiales y restaurante, se divide en tres cuevas con alturas que fluctúan entre los 5 y 7 metros. La cueva del río es la más visitada.

También en Cotundo encontramos el zoológico El Arca, que muestra ejemplares de animales amazónicos, y un santuario dedicado a la Virgen del Quinche en una remozada iglesia construida en madera.

En Archidona central está la plaza y, junto a ella, la iglesia de la ciudad, construida en 1950 con estilo árabe por la congregación de los Josefinos. En la torre hoy sigue funcionando el reloj instalado por un hermano josefino italiano, Sante Rebesco, quién ayudó a la reparación del reloj del Palacio de Gobierno en Quito.

En los alrededores de la ciudad hay comunidades kichwas organizadas para la implementación de actividades turísticas centradas en sus tradiciones, con lo cual buscan generar recursos a través de la preservación de su cultura.
Dos fiestas populares que se destacan en este lugar son: la celebración del Carnaval Playero, a las orillas del río Misahuallí, y la fiesta de la Chonta, que se realiza durante la época de maduración de este fruto (abril).

Las opciones de alojamiento incluyen las siguientes:

  • Hostería Jakuna Matata, sector Chaupi Shungo, al sur de Archidona y a 10 km de Tena, con servicio 5 estrellas, una piscina en forma de palmera y restaurante con comida internacional. Contacto: (06) 288-9617, (09) 9933-77441, hakunamat.com, ecuadorparadise@gmail.com
  • Hostería Las Bromelias, ubicada en la salida sur de Archidona, avenida Circunvalación y Transversal 22. Cuenta con servicio de habitaciones en cabañas, piscina y restaurante, aunque no tiene contacto con el bosque. Contacto: (06) 288-9063.
  • El Paraíso de las Orquídeas, emplazada junto a la carretera principal (Troncal Amazónica), a 1,5 kilómetros en la vía a Quito. Brinda alojamiento, restaurante, piscina, río, artesanías y áreas verdes que se conectan con la naturaleza local. Contacto: (06) 288-9266, elparaisodelasorquideas.com

De paseo por Tena

La capital provincial de Napo, levantada a 510 m.s.n.m. y con 40 mil habitantes, invita a caminar por su casco urbano para visitar la plaza central, en donde hay un monumento de homenaje a la raza local; también para pasear por el malecón turístico y observar la unión de los ríos Pano y Tena, y luego cruzar un puente colgante peatonal que lleva al parque amazónico La Isla.

En el parque hay algunas especies de animales amazónicos en semilibertad y una interesante oficina de información turística. Si el día está despejado, a la distancia se observa el hermoso cono del volcán Sumaco, ícono provincial.
En cuanto a la gastronomía, hay un sinnúmero de restaurantes, la mayoría ubicados en la avenida principal de la ciudad, la 15 de Noviembre. Se destacan sobre el resto:

  • Restaurante Chuquitos, que en la plaza central opera con un nuevo local, amplio y abierto hacia el río Tena, justo en la unión con el río Pano. Brinda una amplia carta de comida nacional e internacional.
  • Restaurante Marquis, que en la calle Amazonas ofrece especialidades en carnes. Tiene una amplia variedad de vinos y se destaca por usar cuchillería de plata.
  • Súper Pollo, que funciona en la avenida 15 de Noviembre con una carta de platos típicos y de comida rápida; atiende desde la hora del desayuno con porciones contundentes.
  • Restaurante All Deli, en la 15 de Noviembre, cuya cocina especializada en carnes está liderada por una chef graduada en España.
  • Marisquería Do Memín, en la intersección de la 15 de Noviembre y Francisco de Orellana; negocio familiar que cuenta con una carta de platos costeños muy bien preparados.

Tena también cuenta con hoteles y hostales:

  • Cristian’s Palace, junto a la Gobernación, con piscina y restaurante en un edificio de tres pisos.
  • Villa Belén, avenida Jumandy, en la entrada a Tena; brinda 18 habitaciones, servicio de desayuno y atiende eventos en sala de reuniones. El restaurante opera sólo previo pedido.
  • Pumarosa, emplazado en el malecón Francisco de Orellana con su oferta de 24 habitaciones, frente al río Tena. Cuenta con discoteca, abierta de jueves a sábado. Desayuno no incluido.
  • La Casa Blanca, que funciona en el barrio Aeropuerto 2; creado por norteamericanos como hospedaje estilo bed and breakfast.
  • Loren’s, negocio relativamente nuevo que posee una buena ubicación en la avenida 15 de Noviembre), en cuyos alrededores respira gran actividad comercial. No incluye desayuno.
  • Hostería Las Heliconias, que opera con cómodas habitaciones con aire acondicionado en las afueras de Tena, en la vía al sector de Pano; posee sala de cine, piscinas y servicio de desayunos incluido en la tarifa. El cercano río Pano brinda un sonido relajante por las noches.
  • Hostería Los Yutzos, negocio familiar con buen ambiente localizado a pocos pasos del malecón.

La capital más extrema

El malecón de Tena reúne a sus principales operadores turísticos en los alrededores de su malecón turístico.

Un recorrido por tales negocios exhibe la gama de actividades para realizar en esta urbe amazónica, destacándose la práctica de deportes extremos como el canyoning, rafting y kayaking, que han convertido a la ciudad en un bien dotado destino de aventura.
Tales tours pueden llevar al turista al río en el cual se desarrolló el campeonato mundial de rafting del 2005: el Quijos, con niveles de dificultad que van desde el 3 hasta el máximo posible, el 5. También la máxima belleza se observa en San Rafael, la cascada más grande en el país, la cual es parte del paisaje de este paseo. De marzo a septiembre, la estación lluviosa atrae a los expertos en rafting, mientras que la estación seca es el mejor momento para el rafting comercial.

Otra opción de recorrido lleva a un importante afluente del río Napo: el Jatunyacu, nombre quichua que significa Río Grande, cuyas aguas rugen a unos 45 minutos para iniciar la navegación de unos 25 kilómetros. La dificultad del río es clase 3 (máximo es 5), por ello para familias con niños se recomienda el cercano río Ansu, de clase 2.

También desde Tena parte la denominada Experiencia Misahuallí, considerada el tour de rafting más exigente en técnica y estado físico del Ecuador, sólo recomendado para deportistas con experiencia. Este paseo extremo atraviesa una garganta repleta de rápidos clase 4 rumbo a los alrededores de una cascada de 15 metros de altura. Luego se atraviesa la Tierra de los Gigantes, el rápido más grande del país (clase 4+). Sólo puede ser navegado desde octubre hasta marzo, mientras que en el resto del año se navega otro tramo del río. El viaje de 25 kilómetros por el río acaba en Puerto Misahuallí, donde este río se une con el Napo.

Turismo comunitario en la selva

A lo largo del río Napo y sus afluentes se han creado varios emprendimientos organizados por nativos kichwas amazónicos que ofrecen una excelente oportunidad para conocer la selva desde una perspectiva local, ecológica y vivencial.

El grupo más representativo funciona bajo el nombre de Red Indígena de Comunidades del Alto Napo para la Convivencia Intercultural y Ecoturismo (Ricancie), entidad dedicada a proteger los recursos naturales y culturales, mejorar la calidad de vida de las familias nativas, reforzar su autoestima y promover el turismo sostenible como una alternativa a la agricultura intensiva.

Ricancie tiene sus raíces en 1993 cuando por iniciativa de la comunidad Capirona se fueron organizando las comunas Rio Blanco, Runa Wasi, Chuva Urku, Wasila Talag, Machakuyaku y Pacto Sumaco, y, más tarde, Sinchi Pura, Alukus y Limoncocha.

Ellos buscan eliminar el turismo agresivo que amenaza el equilibrio sociocultural y ambiental, para lo cual pretenden un desarrollo autogestionado con nuevas perspectivas para sus hijos e hijas, con el fin de prevenir la migración de los jóvenes a las ciudades.

Las comunas de Ricancie ofrecen servicios turísticos comunitarios de calidad, con guías y personal nativos capacitados, lo cual colaboró para que en el 2007 tal gremio se convierta formalmente en la Corporación Provincial de Turismo Comunitario de Napo, considerados líderes y pioneros en la prestación de servicios turísticos comunitarios en la Amazonía, a nivel nacional e internacional.
Contacto: Av. Del Chófer y Pullurcu, en Tena, Napo. (06) 284-6262, ricancie2@hotmail.com, ricancie.nativeweb.org

Puerto Misahuallí invita a explorar el Napo

A 22 km de Tena, por camino pavimentado, se encuentra una muy visitada atracción turística de la provincia: Puerto Misahuallí.

Este importante puerto fluvial se ha destacado como un balneario de estilo popular con arena blanca y blanda, que convoca a visitantes locales en el mismo espacio que reúne puestos de artesanías y restaurantes de comida típica local, como el maito de tilapia (asada en hoja de bijao) o los chuzos de chonta curos (gusanos de la chonta).
Además tiene como característica particular de ser el hábitat de monos capuchinos (machines) que rondan libres por todas partes como descendientes de las mascotas que algunos pobladores mantuvieron en el pasado. Ésta es una forma insólita de observar fauna silvestre en plena área poblada.

Ubicado en la ribera izquierda del río Napo, en la desembocadura del río Misahuallí, éste es el punto de partida de varias actividades de aventura que invitan a navegar por el Napo, el río más grande del Ecuador y gran fuente de agua para el gigantesco Amazonas.

El avistamiento de la naturaleza local puede continuar gracias a las canoas con motor fuera de borda que pueden contratarse para expediciones que incluyen caminatas en bosques primarios y secundarios, visita a familias nativas y experimentar sensaciones nuevas a cada instante.

El desarrollo turístico de la zona alimenta a una serie de negocios de guianza en la zona, los cuales resultan ideales para que el turista se informe y pueda elegir la actividad que más le satisfaga.

Entre ellos cabe destacar a la empresa Teorumi (Teodoro Rivadeneyra), cuya oficina funciona en el parque central de Misahuallí. Esta operadora promueve las visitas a Shiripuno, comunidad de 151 habitantes que realiza turismo comunitario y consciente en su territorio, brindando alojamiento, comidas, paseos, artesanía local, chamanismo y otras demostraciones de sus tradiciones.

Contacto: (06) 289-0203, teorumi.com.

Alojamientos recomendables, los cuales pueden organizar excursiones:

  • Misahuallí Amazon Lodge, un lugar rodeado de paisajes hermosos, con servicios de restaurante y bar. Contacto: (02) 224-9651.
  • Kamak Maki, iniciativa comunitaria en el sector de Chichicoruni; brinda un lodge diferente en su diseño y todos los servicios para una estadía placentera, además de un museo rústico. Contacto: (09) 9996-5222.
  • Hotel France-Amazonia, el más caro de la provincia, con servicios 5 estrellas y actividades dentro y fuera del lodge. Contacto: (06) 289-0009.
  • Hostal El Paisano, alternativa a bajo precio para mochileros. Contacto: (06) 289-0027.
  • Hotel Klarke’s, cuenta con piscina y habitaciones en edificio de tres plantas, ubicado a media cuadra de la plaza. No tiene desayuno y, al lado, un restaurante de comida en base a mariscos. Contacto: (06) 289-0085.

En los alrededores de la plaza operan varias cafeterías, restaurantes de comidas típicas y un supermercado. Se destaca el restaurante Gloria por su buena comida casera.

Ahuano y los alrededores mágicos

Esta parroquia está ubicada en la orilla izquierda del río Napo. Para llegar en vehículo se recomienda cruzar el puente sobre el río Napo en la localidad de Puerto Napo, y virar a la izquierda.

Luego de 14 km se llega a la Y de Ahuano, se gira a la izquierda para avanzar hasta llegar a la ribera derecha del Napo (hay parqueadero). Desde aquí la mejor alternativa es navegar hasta alguno de los varios lodge existentes en la selva, que brindan paseos por el bosque primario y secundario, visitas a comunidades indígenas o casas de nativos, paseos en canoas y, muy importante, conocer el Centro de Rescate de Animales Amazoonico, lugar a cargo de una fundación suiza que pretende regresar a la selva a animales que alguna vez han sido mascotas o requisados por autoridades.

El entorno es realmente espectacular para disfrutar de aves, sonidos, relatos, caminatas y sorpresas a cada paso. Existen algunos lugares bien instalados que brindan agradables comodidades para conocer el maravilloso entorno:

La Casa del Suizo, resort con 200 camas ubicado en la población de Ahuano. Excursiones diarias y servicio de comidas tipo bufé incluidos en la estadía. Para llegar, embarcarse en Punta Ahuano y navegar unos diez minutos para cruzar diagonalmente a la otra orilla. Tiene parqueadero privado. Este resort opera un interesante mariposario en el poblado. Contacto: (02) 250-9115.
Anaconda Lodge, abierto en 1970 en la Isla Anaconda, fue el primer ecohotel de la región. Hoy está totalmente remodelado y mantiene el estilo típico de la zona. El alojamiento incluye las tres comidas y actividades, como excursiones en la selva, demostraciones de folklore local, charlas y visitas a familias locales. La tarifa incluye los traslados en canoa desde la llamada Punta de Ahuano, lugar de embarque hacia el hotel. Contacto: (06) 301-7723.

Liana Lodge, que se exhibe bellamente encaramado en la ladera de una colina en la ribera derecha del río Arajuno, lo cual permite una vista panorámica de los alrededores. Ellos son los propietarios del Centro de Rescate de Animales Amazoonico. Las habitaciones no cuentan con energía eléctrica para emular la vida de los nativos. Las comidas están incluidas en la tarifa. Se pueden organizar caminatas o paseos en canoa. Para llegar en forma más corta, embarcarse en el sector de Barantilla, accesible por la ruta a Chonta Punta. Contacto: (06) 301-7702.

Varias comunidades de los alrededores están experimentando con el turismo comunitario, incluso hasta los límites de la provincia de Napo, en la localidad de Chontapunta.
En la población de Ahuano existen alojamientos populares y restaurantes como El Preferido, en que sirve excelentes carnes (atiende sólo los fines de semana, pregunte por Franklin). También se recomienda visitar los restos de una antigua misión Josefina.

Alukus

Esta comunidad está ubicada en la parroquia Talag, dentro del Parque Nacional Llanganates, a una hora en carro desde Tena. Es el destino perfecto para los aventureros que desean hacer largas caminatas por la montaña o escalar cascadas de unos 40 metros de altura.

Los visitantes pueden bañarse y purificarse en su piscina natural Waysa Yacu, y sus cascadas Amarun Kachi (saladero de boa) y Alukus, o también visitar sitios sagrados, conocer detalles de la cultura kichwa en un museo y observar miles de mariposas. Capacidad de hospedaje: 10 personas

Chuva Urku

Para llegar a esta comuna desde Tena, los visitantes deben dedicar un viaje de una hora en carro, 45 minutos en canoa con motor fuera de borda y una hora de caminata por un sendero dentro de la selva primaria protegida.

Esta experiencia es recomendable para estudiantes, aventureros e investigadores científicos, quienes pueden pernoctar en cabañas con vista al río Cusano, las cuales no están dentro de la comunidad.

Este lugar resulta propicio para descansar, observar la naturaleza y visitar sitios sagrados, como la cueva de los espíritus sobrenaturales Supay Uktu o el ceibo gigante. Desde el mirador natural Chuva Urku, se puede observar la cuenca del río Napo y, si el clima lo permite, el volcán Sumaco. También es posible visitar familias kichwas y el Centro de Rescate de Animales Amazoonico. Capacidad de hospedaje: 10 personas

Machakuyaku

Se encuentra a 45 minutos en carro desde la ciudad de Tena. La comunidad está asentada alrededor de una plaza, donde se encuentran también la escuela, el centro de desarrollo infantil y un puesto de primeros auxilios.

La comunidad invita a vivir con una familia kichwa, descubrir su vida cotidiana, preparar comidas y bebidas tradicionales, aprender prácticas agrícolas tradicionales, crear sus propias artesanías, escuchar historia y leyendas populares, aprender a sobrevivir en la selva y curar enfermedades, el estrés y el mal viento utilizando plantas medicinales.

Cuenta con una piscina natural que supuestamente tiene poder curativo para enfermedades de la piel. Se pueden realizar caminatas por el bosque secundario hasta llegar a la cueva del Duende (Uchu Tikan), de 70 metros de longitud, nadar en las cascadas de Latas o hacer un recorrido en boyas (tubing) en el río Napo. Capacidad de hospedaje: 20 personas

Río Blanco

Desde Tena, la comunidad está a una hora en carro, 25 minutos en canoa a motor y de 2 a 3 horas de caminata por un sendero (también se puede llegar en una hora en carro en vez de caminar).

Las cabañas, situadas a unos 400 metros de la comunidad, cuentan con vista al río Huambuno. Río Blanco es reconocido por los huertos de plantas medicinales y ceremonias chamánicas para las curaciones, mientras que los aventureros pueden cumplir caminatas cortas o largas, nadar en la cascada de la Anaconda (Amarun Pakcha), convivir con una familia kichwa y participar en trabajos agrícolas de campo. Capacidad de hospedaje: 30 personas

Runawasi

Las cabañas se encuentran a una hora en carro desde Tena, más 25 minutos en canoa a motor hasta llegar a la orilla de un brazo del río Napo (río Arajuno).

Las familias se encuentran asentadas al frente, en la isla Anaconda, y la comunidad en la orilla opuesta, por ello los visitantes no pueden conocer la vida comunitaria, pero sí participar en la rutina de algunas familias para trabajos agrícolas y el lavado de oro.
Las caminatas cortas llevan a un mirador natural con vista a la isla Anaconda, visitar el Centro de Rescate de Animales Amazoonico, realizar recorridos en canoa tradicional (piraguas), navegar en boyas (tubing) y practicar pesca deportiva o tradicional con atarraya. Runawasi es el lugar ideal para personas mayores o que quieren relajarse. Capacidad de hospedaje: 12 personas

Sinchi Pura

Se encuentra a unos 25 minutos en carro desde Tena y luego 10 minutos de caminata. Las cabañas de construcción típica y ecológica operan junto a una familia kichwa, a orillas del río Jatunyacu, uno de los dos afluentes que forman el Napo.

Las familias de la comunidad están asentadas a lo largo de la vía. Sinchi Pura ofrece balnearios naturales, canchas deportivas y excursiones hasta el petroglifo Puma Rumi y el mirador natural Pasu Urku, donde puede divisarse el volcán Sumaco, en caso de tiempo despejado.

El turista puede convivir con una familia kichwa para conocer la vida cotidiana, participar en la agricultura, elaboración de artesanía, preparación de alimentos y bebidas tradicionales. Otro atractivo importante es el río Jatunyacu, de categoría 3 para rafting y kayaking (hacer reserva anticipada).
Para despedir amigablemente a los visitantes, la comunidad organiza una velada nocturna con danzas autóctonas e intercambio de presentes. Capacidad de hospedaje: 45 personas

Wasila Talag

Se encuentra a unos 35 minutos en carro desde Tena, con cabañas ubicadas a orillas del cristalino río Talag, a 500 metros de la comunidad.

Los paseos por la selva llevan a cascadas y a la laguna de Waysa Yaku, o a subir a la cordillera Wasila y observar el río Napo y otras poblaciones aledañas. Además es posible descubrir impresionantes rocas calizas y aves oropéndolas (de hermoso plumaje amarillo), visitar el Centro Educativo Comunitario Bilingüe, donde es posible aprender kichwa.

La experiencia puede complementarse practicando algún deporte con los jóvenes de la comunidad y convivir con las familias para conocer la cultura y la preparación de alimentos y bebidas tradicionales. Capacidad de hospedaje: 15 personas.